DELEITA TUS SENTIDOS CON LAS CENAS MARIDAJE, DE HACIENDA SANTO CRISTO
Hacienda Santo Cristo es un hotel boutique y spa ubicado en Atlixco, Puebla, dentro de una antigua hacienda novohispana, con una arquitectura muy influenciada por el barroco poblano y las casas de campo coloniales del siglo XVII y XVIII, pero con una restauración que se adapta a las necesidades de un amante del bon vivant

Además de sus 26 habitaciones, cuenta con dos espacios gastronómicos que son un verdadero deleite: Madre TIerra y La Troje, ambos a cargo del chef Cristofher Gamez que cuenta con una vasta experiencia con más de dos décadas; ya que ha formado parte de cocinas de referencia como Pujol y el restaurante de Martín Berasategui en España.

Desde el mes de marzo, Hacienda Santo Cristo le dio vida a sus cenas maridaje, en donde la cocina mexicana se fusiona con sabores de otras tierras y se acompaña con vinos y destilados excepcionales. Con el fin de promover la alta gastronomía en Atlixco, es así como cada mes el chef Gamez crea un exclusivo menú para tan esperadas cenas y cuenta con la compañía de reconocid@s sommeliers.

Cada travesía gastronómica está diseñada para ser un viaje sensorial único, descubrir nuevos sabores y compartir la riqueza de la cocina poblana y qué mejor que realizarla en su cava; convirtiendo cada encuentro en una celebración de la diversidad y brindando por la riqueza del vino

Así que viajamos a Atlixco, Puebla para comprobarlo y es así como comenzó un viaje a todo paladar con una ostión del virrey, ostión madrazo (mantequilla de perejil, chipotle, salsa inglesa, queso gouda, panko y un toque de limón) y el maridaje a cargo de un Albariño de Bodegas Laxas (un vino limpio y brillante, con un coqueto tono amarillo pajizo con destellos verdosos, en nariz un intenso aroma que ensambla las notas frutales y florales de una forma muy armoniosa con la indiscutible versatilidad de un albariño de las Rias Baixas)

Continuamos con una croqueta mestiza: croqueta de jamón serrano, servida con un aleoli de chile serrano, enriquecido con caldo de frijoles negros que complace a todos tus sentidos, porque comer en Hacienda Santo Cristo obliga a entender el escenario: no se come simplemente dentro de un hotel, sino dentro de una fantasía muy bien administrada, sobre lo que imagina cuando pronuncia la palabra hacienda y ahí está el gran mérito del lugar, entiende el poder emocional de la atmósfera y este segundo tiempo va acompañado por un vino Roa Joven con uva 100% Tempranillo (ahora de la zona de Ribera del Duero) con un color rojo cereza y ribete violáceo, limpio y brillante, con una carga frutal aromatica en la que predomina la frambuesa madura, la grosella roja y las moras, para dejar en boca una sedosidad bien estructurada con la presencia de abundantes taninos equilibrados.

El tercer tiempo se llama raíz verde y consiste en una suculenta albóndiga en mole verde con calabacita a la mantequilla y pepita donde el Chef Gamez no intenta deconstruir la tradición ni convertir el mole en manifiesto intelectual, más bien pule las recetas reconocibles y las sirve dentro de un escenario maravilloso y sin duda alguna con un sazón glorioso. El maridaje corre a cargo de un Roa Roble con uva tempranillo (también conocida como tinto fino o tinta del país) y como su nombre lo dice, ha sido envejecido en barricas de roble donde le aporta su toque sutil de madera y complejidad, sin ser tan intenso como los vinos de crianza más prolongada.

La noche continúa y entre muros gruesos de apariencia virreinal, iluminación discreta pero perfecta, corredores de piedra húmeda y jardines que por la noche adquieren una teatralidad casi conventual para dar paso al platillo Oro: filete de res en salsa de azafrán con acitronado de huitlacoche y acompañado por un Roa Crianza, con 12 meses de barrica francesa y americana , elegante y amplio con notas dulces en taninos bien equilibrados y elaborado especialmente para Hacienda Santo Cristo donde el maridaje exalta de forma sublime los sabores del platillo que juega sobre terreno seguro, pero eficaz: cocina mexicana contemporánea con fuerte acento poblano.

En México comer es un acto de ceremonia afectiva, la sobremesa larga y el chef Cristofher Gámez lo sabe, porque cada uno de sus platillos son una versión idealizada de la provincia mexicana con una arquitectura que envuelve la conversación y por ello concluyó con Cielo y Tierra, que está elaborado con tocino de cielo de naranja con churro, acompañado de reducción de frambuesa y el maridaje a cargo de Pere Ventura, Rosé extra dry que en paladar da un toque sedoso y con un sutil dulzor que fusiona suavidad y frescor, con el sabor de los frutos rojos y el dulce de la naranja del postre que concluye una noche idílica.

Así que ve a declararte culpable en la Hacienda Santo Cristo con la sensual propuesta gastronómica del chef Christopher Gámez, quien ha creado una cocina mexicana contemporánea que le rinde homenaje a las raíces prehispánicas; donde cada creación es un puente entre tradición y modernidad.
