Vino a Bordo, en un viaje a todo paladar con La Naval
La Naval es una de las empresas líderes en la venta de vinos, licores y productos gourmet en la que su historia data desde 1932, cuando la colonia Hipódromo Condesa se acababa de inaugurar. En ese entonces era un pequeño local manejado por la familia gallega Docal en la esquina de Av. Insurgentes y Michoacán (es la tienda más antigua en su giro en la bella CDMX)
Posteriormente, la familia Sánchez adquiere el local y Don Higinio se encargó de expandirla a locales contiguos para darle un mejor espacio a los productos que importaban, es ahí cuando nace el concepto de Ultramarinos y Don Gregorio es el que da continuidad al adquirir más espacios del edificio para convertirlo en bodegas




Durante los años 50 se especializa en ciertos alimentos importados y servicios que atendían la comunidad local, por ejemplo alimentos kosher dada la presencia de la comunidad judía en la zona. Pero es hasta 1984 cuando Don Gregorio Sánchez recibe una oferta que no puede rechazar y vende a la familia Ortegui pero entre el terremoto de 1985 que deja muy afectada la zona, el deceso del jefe de familia Ortegui, el “error de diciembre” (1995) y demás vicisitudes socio-históricas deciden vender en 1997.




Los actuales propietarios adquieren la tienda y la remodelan, elevando así el prestigio de La Naval, además de que van “soltando amarras” agregando sucursales: en 2000 abre el primer recinto con concepto “Selección” (curada) en Félix Cuevas. En 2011 abre una filial en Grand San Francisco, donde dicho establecimiento comienza a ofrecer servicio de tapas, ciapattas y degustación de vino a sus asistentes.




La Naval no solo comienza a tener presencia en diversas zonas de la ciudad con locales emblemáticos sino que en 2017 logran adaptarse a nuevos mercados, inaugurando su tienda en línea con una meticulosa selección de sus productos disponibles para toda la República Mexicana, además de la presencia en todas las redes sociales, facilitando así la interacción con sus clientes.




En 2018 se abre la tienda en Río Lerma (Col. Cuauhtémoc) con restaurante de tapas, en 2022 abren una nueva sucursal en Polanco, ampliando su presencia en zonas de alto nivel y es así como en pleno 2025, La Naval se caracteriza por un surtido amplio de vinos, licores, productos gourmet importados donde la vasta mayoría es de origen español.

Por ello en 2024 se realiza el primer festival VINO A BORDO, con un éxito rotundo y nosotros no podíamos dejar de declararnos culpables por beber delicioso y seguirle la pista a su segunda edición que se realizó el pasado 16 y 17 de octubre.




Vino a Bordo 2025, contó con la presencia de 60 bodegas nacionales e internacionales; en la que 1200 asistentes podían elegir entre 400 etiquetas de vino y cumplir con una divertida dinámica de coleccionar sellos en un pasaporte que se proporcionaba en la entrada y en el que posteriormente se podía participar en una ruleta donde ganabas maravillosos premios (productos gourmet, juego de mesa, tote bag con la marca, vinos y descuentos)




Además de la degustación de vinos también se realizaron 18 catas, en la que el sommelier Ángel Rivas fungía como maestro de ceremonias en cada una de ellas y contando con la presencia de bodegas como Adobe, Aveleda, Avelino Vegas, Azabache, Cousiño Macul, Cilliar de Silos, Cuna de Tierra, Ermelinda, Fabre y Preieure de Cenac, Familia Luis Cañas, Giustini, L. A. Cetto, Moet, Pazo Señorans, etc.
Dichas catas, además de los 50 stands dieron pie a la conversación entre los asistentes y l@s divers@s sommeliers, senior market managers, export manager, enólog@s, export director, CEO´s de bodegas, etc. Entre ellos se encontraban Chritopher Plascencia, Gina Salazar, María Salamanqués, Mauricio Mendoza, Nicola Diddonna, Oscar Dorantes, Ramón Velez, Ronnie Hulshof, Salomón Abedrop, Santiago Fernández, et al.




Sin duda alguna, Vino a Bordo se postula como uno de los festivales de vino IMPERDIBLES de la CDMX, ya que La Naval es un ejemplo de negocios tradicionales que han logrado evolucionar: tras sus pininos como tienda de ultramarinos finos en los años 30 en la Condesa, en la que ha pasado por épocas de auge y de crisis, pero se ha relanzado para convertirse en una cadena gourmet reconocida, brindando una experiencia única en sus 8 sucursales físicas y 3 restaurantes en la CDMX, además de un comercio electrónico con entregas a nivel nacional.




